Aprender en el campo de quienes ya tienen experiencia nos permite llevar nuevas herramientas a nuestros propios cultivos. Con esa visión, culminamos nuestra primera pasantía técnica en Lambayeque, una experiencia que permitirá fortalecer el manejo de la pitahaya en Mariscal Nieto y avanzar hacia la meta proyectada de mejorar en 50 % la producción para la cosecha 2027.
Durante cuatro días, nuestros productores conocieron experiencias productivas y recibieron capacitación práctica en poda, conducción, abonamiento, fertilización, manejo eficiente del riego y control fitosanitario, además de conocer las variedades American Beauty y Palora. También conocieron experiencias de producción de otros cultivos, como el banano, y conocieron procesos vinculados a productos con orientación a mercados de mayor exigencia, ampliando su visión sobre las posibilidades que tiene esta nueva cadena productiva en nuestra provincia.
Los cambios comenzarán a sentirse desde ahora y crecerán campaña tras campaña. En la campaña actual se podrá mejorar el manejo de botones florales y floración, optimizar el uso del agua, corregir problemas nutricionales, fortalecer la sanidad y realizar una poda adecuada. En la siguiente campaña, las mejoras en el tutorado (colocación de bastones guía a las plantas), la distribución de brotes productivos, la poda y los sistemas de riego tendrán un mayor impacto sobre el rendimiento.
Para que este conocimiento llegue a más campos, tres profesionales del Proyecto Pitahaya acompañaron la pasantía y serán parte del trabajo de réplica con los 150 productores de pitahaya de Mariscal Nieto, evaluando las prácticas conocidas en Lambayeque y adaptándolas a las condiciones de nuestra provincia.
Esta experiencia responde a una expectativa que nuestros productores tenían desde hace dos años. El Proyecto Pitahaya comenzó a hacerse realidad en agosto y, hasta la fecha, ya desarrollamos tres capacitaciones y esta primera pasantía técnica. En octubre continuaremos con nuevas jornadas de capacitación y tenemos previstas otras pasantías a regiones con experiencia en el cultivo, incorporando progresivamente a más asociaciones para ampliar estas oportunidades.
Para Silveria Pacheco, productora participante, salir de Moquegua para conocer otras experiencias representa hacer realidad un anhelo que compartía con sus compañeros: contar con acompañamiento profesional y tener la oportunidad de aprender directamente en campos donde la pitahaya ya viene desarrollándose. Hoy ese aprendizaje regresa a Mariscal Nieto para convertirse en nuevas prácticas y mejores condiciones de producción.
Y si tú todavía no eres parte de estas actividades, puedes acercarte a la Subgerencia de Desarrollo Económico, Oficina del Proyecto Pitahaya, en el Centro Cultural Santo Domingo. Conoce las actividades que tenemos programadas y súmate a este proceso que viene fortaleciendo a nuestros productores y abriendo nuevas oportunidades para la producción de pitahaya en Mariscal Nieto.



